SARA RUANO ALBERTOS *

Análisis del subsidio por desempleo para mayores de 52 años. Pronunciamientos de los Tribunales de Justicia Comunitarios. A propósito de la Sentencia

3 downloads 52 Views 161KB Size

Story Transcript

Análisis del subsidio por desempleo para mayores de 52 años. Pronunciamientos de los Tribunales de Justicia Comunitarios. A propósito de la Sentencia 1999/32 de 25 de febrero de 1999. Caso Ferreiro Alvite SARA RUANO ALBERTOS *

SUMARIO: 1. INTRODUCCIÓN.—2. ENCUADRAMIENTO DEL SUBSIDIO POR DESEMPLEO PARA MAYORES DE CINCUENTA Y DOS AÑOS DENTRO DEL CAMPO DE APLICACIÓN MATERIAL DEL REGLAMENTO COMUNITARIO 1408/71.—3. CÓMPUTO DE COTIZACIONES LLEVADAS A CABO EN OTROS ESTADOS MIEMBROS DE LA UNIÓN EUROPEA

1. INTRODUCCIÓN

L

a sentencia del Tribunal de Justicia Comunitario, objeto de comentario, pretende dar respuesta a las cuestiones prejudiciales planteadas por el Juzgado de lo Social nº 1 de Santiago de Compostela que sustancialmente se centra en dos puntos: a) en determinar si el período de carencia que el interesado debe cubrir antes de poder recibir un subsidio, como el establecido por la legislación española para los desempleados mayores de cincuenta y dos años, debe venir determinado únicamente por la legislación de

$\XGDQWH GH (VFXHOD 8QLYHUVLWDULD GH OD 8QLYHUVL GDG -DXPH ,

este Estado miembro o por el contrario, debe determinarse por la legislación de los Estados miembros a cuyos regímenes de la Seguridad Social hubiere cotizado el interesado; b) si el período de carencia exigido por la legislación española puede cubrirse mediante cotizaciones abonadas, en todo o en parte, a los regímenes de la Seguridad Social de otro u otros Estados miembros. Los hechos que han dado lugar a la mencionada Sentencia, fueron los siguientes: El Sr. Ferreiro Alvite nacido el 10 de febrero de 1936, había cotizado como trabajador por cuenta ajena al régimen de la Seguridad Social del Reino Unido un total de 1.303 semanas, sin que en el transcurso de su vida la-

REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES

32

201

9DA8B?AD34=280

boral hubiere cotizado a la Seguridad Social española. A su regreso a España, percibió el subsidio por desempleo para trabajador migrante retornado, cotizando durante ese tiempo la Entidad Gestora por los conceptos de asistencia sanitaria y protección familiar. Una vez finalizó el mismo, solicitó el pago del subsidio por desempleo para mayores de cincuenta y dos años; solicitud que fue desestimada por el INEM al no haber cubierto el período mínimo de cotización para tener derecho a la pensión de jubilación en el Sistema de la Seguridad Social española. Ante la resolución negativa de concesión, formuló reclamación previa que le fue igualmente desestimada por la Entidad Gestora interponiendo la correspondiente demanda ante el Juzgado de lo Social nº 1 de Santiago de Compostela; planteándose la aplicabilidad al caso de autos del apartado 1 del artículo 48 del Reglamento núm. 1408/71 y la interpretación que debía de darse al artículo 67 del mismo reglamento. El Juzgado de lo Social decidió suspender el procedimiento y plantear al Tribunal de Justicia tres cuestiones prejudiciales, cuestiones idénticas a las que ya figuraban en los autos Martínez Losada, Hernández Balado y Paredes que, en ese momento, se encontraban pendientes de resolución. Esta situación motivó la suspensión del procedimiento hasta que se hubiera dictado sentencia en el asunto 1 anteriormente referido. Sentencia que sería dictada el 20 de febrero de 1997 y remitida al Juzgado de lo Social para que decidiera si mantenía su petición de decisión prejudicial. El magistrado-juez del Juzgado de lo Social nº1 de Santiago de Compostela se reiteró en su petición, reformulando las cuestiones planteadas, en el sentido expuesto al inicio, al subsistir, a su juicio, ciertas dudas sobre la interpretación de las disposiciones comunitarias controvertidas.  $VXQWRV DFXPXODGRV & & \ &

202

El análisis de las cuestiones planteadas requiere un examen del encuadramiento de este subsidio dentro del campo de aplicación material del Reglamento Comunitario 1408/71, así como un estudio del artículo 67 del mismo, en cuanto al cómputo de las cotizaciones efectuadas en otros Estados miembros de la Unión Europea.

2. ENCUADRAMIENTO DEL SUBSIDIO POR DESEMPLEO PARA MAYORES DE CINCUENTA Y DOS AÑOS DENTRO DEL CAMPO DE APLICACIÓN MATERIAL DEL REGLAMENTO COMUNITARIO 1408/71 La determinación del carácter asistencial o contributivo del subsidio por desempleo para mayores de cincuenta y dos años devino en una cuestión trascendental para entender aplicable el Reglamento Comunitario 1408/71 2 y por ende, los beneficios que su incardinación en dicho ámbito suponían. Tal determinación no ha sido pacífica y requiere de un análisis desde su regulación inicial. Ciertamente, esta modalidad de subsidio pretende dar cobertura a los desempleados que exclusivamente, por razón de la edad, no pueden acceder a la pensión de jubilación, y que, sin embargo, por razón de esa misma edad, tienen dificultades de encontrar empleo. Sus orígenes hay que buscarlos en la Ley 31/84 de 2 de agosto, de Protección por Desempleo, que trató de corregir, como su propio preámbulo indicaba «aspectos parciales del sistema de protección que se han demostrado disfuncionales a través de la experiencia adquirida» 3, siendo

'2 Q~P /  GH  GH MXOLR GH  PRGLIL FDGR SRU HO 5HJODPHQWR &((   (O SURSLR SUHiPEXOR H[SOLFDED TXH OD /H\  GH  GH RFWXEUH %iVLFD GH (PSOHR KD FRQGXFLGR ©D XQ GHVFHQVR FRQWLQXR GH OD SURSRUFLyQ GH ORV GHVHPSOHDGRV DFRJLGRV D ODV GLIHUHQWHV SUHVWDFLRQHV KDVWD DOFDQ]DU XQ QLYHO QR VXSHULRU DO  GHO WRWDO GH ORV SDUDGRV /D FDXVD GH HVWH GHVFHQVR KD\ TXH EXVFDUOD HQ OD H[LVWHQFLD GH LP 

REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES

32

B0A0 AD0=> 0;14AC>B

uno de esos aspectos «los problemas derivados del carácter básicamente contributivo del sistema, que ponen de manifiesto la insuficiencia de las técnicas de aseguramiento para proteger en este momento el elevado número de desempleados existentes y obligan a buscar mecanismos de protección complementarios del nivel contributivo con el fin de corregir las deficiencias observadas». Pues bien, como consecuencia de estos postulados se incluiría dicho subsidio dentro del nivel asistencial 4 —lo que en el propio preámbulo denominaba protección complementaria del nivel contributivo— de

SRUWDQWHV FROHFWLYRV H[FOXLGRV GHO VLVWHPD OHJDO GH SUR WHFFLyQ SRU GHVHPSOHR FX\D LPSRUWDQFLD QR KD FHVDGR GH FUHFHU D ODUJR GHO WLHPSR \ HQ OD UHGXFFLyQ GH OD GX UDFLyQ GH ODV SUHVWDFLRQHV LQWURGXFLGD HQ XQ PRPHQWR HQ HO TXH OD GXUDFLyQ GH OD FRQWLQJHQFLD QR KD GHMDGR GH SURORQJDUVHª  )XH OD SURSLD /H\ %iVLFD GH (PSOHR GH  GH RFWX EUH GH  OD TXH GLVWLQJXLy HQWUH ©3UHVWDFLyQ SRU GH VHPSOHRª FX\D UHJXODFLyQ DSDUHFtD GHQWUR GHO ©&DStWXOR ,,ª DUWtFXORV  \ VV \ ©3UHVWDFLRQHV &RPSOHPHQWDULDVª UHJXODGDV GHQWUR GHO ©&DStWXOR ,,,ª DUWtFXORV  \ VV VHxD ODQGR GHQWUR GH HVWH DUWtFXOR  HO FROHFWLYR DO TXH LEDQ GLULJLGDV ODV PHQFLRQDGDV SUHVWDFLRQHV D ORV WUDEDMDGR UHV TXH KD\DQ DJRWDGR OD SUHVWDFLyQ \ TXH FDUHFLHQGR GH UHQWDV GH FXDOTXLHU QDWXUDOH]D VXSHULRUHV DO VDODULR PtQLPR LQWHUSURIHVLRQDO WHQJDQ D VX FDUJR UHVSRQVDELOL GDGHV IDPLOLDUHV \ D ORV WUDEDMDGRUHV TXH UHWRUQDQ GHO H[WUDQMHUR VLHPSUH TXH QR WHQJDQ GHUHFKR D SUHVWDFLR QHV SRU GHVHPSOHR HQ HO SDtV DO TXH HPLJUDURQ VH LQVFUL EDQ HQ OD RILFLQD GH HPSOHR VLQ TXH VH OHV RIUH]FD FRORFDFLyQ HQ HO SOD]R GH ORV VHVHQWD GtDV VLJXLHQWHV &RPR H[SOLFD '(6'(17$'2 %21(7( HO REMHWLYR IXQGD PHQWDO GH OD /H\ %iVLFD GH (PSOHR QR HUD RWUR TXH HO GH FRQWHQFLyQ GHO JDVWR  SDUD ORJUDUOR OD /H\ DFWXDED VREUH GRV YDULDEOHV ©3RU XQD SDUWH VH UHGXFH OD GXUDFLyQ GH OD SURWHFFLyQ DO YLQFXODU pVWD D ORV SHUtRGRV GH RFXSDFLyQ FRWL]DGD PHGLDQWH OD DSOLFDFLyQ GH XQD HVFDOD TXH YD GH XQ SHUtRGR GH SHUFHSFLyQ GH WUHV PHVHV SDUD XQD RFXSD FLyQ FRWL]DGD GH VHLV D GLHFLRFKR PHVHV GH SHUFHSFLyQ SDUD WUHLQWD \ VHLV GH FRWL]DFLyQ/D OLPLWDFLyQ HV HYL GHQWH SHVH D TXH OD /H\SUHYp XQ VXEVLGLR FRPSOHPHQ WDULRVXEVLGLR FRPSOHPHQWDULR TXH IXH SUHVHQWDGR HQ HO GHEDWH SDUODPHQWDULR FRPR XQ FRQWUDSHVR DVLVWHQFLDO D ODV QXHYDV UHVWULFFLRQHV FRQWULEXWLYDV/D VHJXQGD YtD GH DMXVWH DSOLFDGD SRU OD /H\ %iVLFD GH (PSOHR RSHUy PH GLDQWH OD OLPLWDFLyQ GH OD LQWHQVLGDG GH OD SURWHFFLyQ '(6'(17$'2 %21(7( $ ©&ULVLV \ SURWHFFLyQ GHO GHVHP SOHR /D HYROXFLyQ GHO VLVWHPD HVSDxROª /D /H\  W ,, SiJV 

la protección por desempleo 5; considerándose asimismo como beneficiarios 6 del mismo a los mayores de cincuenta y cinco años, independientemente de que tuvieran responsabilidades familiares, siempre que se encontrasen en alguno de los supuestos contemplados en el número anterior 7 y que en el momento de la solicitud, acreditasen que cumplían con los requisitos requeridos, salvo el relativo a la edad, para acceder a cualquier tipo de jubilación. Sin embargo, esta regulación sufriría fuertes restricciones al ser desarrollada regla-

9LG '( /$ 9,//$ *,/ /( \ '(6'(17$'2 %21(7( $ ©0DQXDO GH 6HJXULGDG 6RFLDOª 3DPSORQD $UDQ]DGL   SiJ  6REUH OD H[LVWHQFLD GH XQ GREOH VLVWHPD GH EDVH DVLVWHQFLDO \ GH EDVH FRQWULEXWLYR  (O DUW  HQFXDGUDGR GHQWUR GHO WtWXOR ,, ©1LYHO DVLVWHQFLDOª GH OD /H\  GH  GH DJRVWR GH SURWHF FLyQ SRU GHVHPSOHR VHxDODED TXH ©,JXDOPHQWH VHUiQ EHQHILFLDULRV GHO VXEVLGLR SRU GHVHPSOHR ORV WUDEDMDGRUHV PD\RUHV GH FLQFXHQWD \ FLQFR DxRV DXQ FXDQGR QR WHQ JDQ UHVSRQVDELOLGDGHV IDPLOLDUHV FXDQGR VH HQFXHQWUH HQ DOJXQR GH ORV VXSXHVWRV FRQWHPSODGRV HQ HO Q~PHUR DQ WHULRU VLHPSUH TXH DFUHGLWHQ TXH HQ HO PRPHQWR GH OD VROLFLWXG FXPSOHQ WRGRV ORV UHTXLVLWRV VDOYR OD HGDG SDUD DFFHGHU D FXDOTXLHU WLSR GH MXELODFLyQª  (O Q~PHUR DQWHULRU GHO SUHFHSWR HVWDEOHFtD ©6HUiQ EHQHILFLDULRV GHO VXEVLGLR SRU GHVHPSOHR ORV SDUDGRV TXH ILJXUDQGR LQVFULWRV FRPR GHPDQGDQWHV GH HPSOHR VLQ KDEHU UHFKD]DGR RIHUWD GH HPSOHR DGHFXDGD HQ HO SOD]R GH XQ PHV \ FDUHFLHQGR GH UHQWDV GH FXDOTXLHU QD WXUDOH]D VXSHULRUHV D OD FXDQWtD GHO VDODULR PtQLPR LQWHU SURIHVLRQDO VH HQFXHQWUD HQ DOJXQD GH ODV VLWXDFLRQHV VLJXLHQWHV D +DEHU DJRWDGR OD SUHVWDFLyQ SRU GHVHPSOHR \ WHQHU UHVSRQVDELOLGDGHV IDPLOLDUHV E 6HU WUDEDMDGRU HPLJUDQWH TXH KDELHQGR UHWRUQDGR GHO H[WUDQMHUR QR WHQJD GHUHFKR D OD SUHVWDFLyQ SRU GH VHPSOHR F (VWDU HQ VLWXDFLyQ GH GHVHPSOHR QR WHQHU GHUHFKR D OD SUHVWDFLyQ SRU QR KDEHU FXELHUWR HO SHUtRGR PtQLPR GH FRWL]DFLyQ VLHPSUH TXH VH KD\D FRWL]DGR DO PHQRV WUHV PHVHV \ WHQHU UHVSRQVDELOLGDGHV IDPLOLDUHV G +DEHU VLGR OLEHUDGR SRU FXPSOLPLHQWR GH FRQGHQD R UHPLVLyQ GH OD SHQD \ QR WHQHU GHUHFKR D OD SUHVWDFLyQ SRU GHVHPSOHR H +DEHU VLGR GHFODUDGR SOHQDPHQWH FDSD] R LQYiOLGR SDUFLDO FRPR FRQVHFXHQFLD GH XQ H[SHGLHQWH GH UHYLVLyQ SRU PHMRUtD GH XQD VLWXDFLyQ GH JUDQ LQYDOLGH] LQYDOLGH] SHUPDQHQWH DEVROXWD R WRWDOª 

REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES

32

203

9DA8B?AD34=280

mentariamente 8 limitarse la posibilidad de acceder a este subsidio a quienes reunieran todos los requisitos, salvo la edad, para jubilarse como trabajador por cuenta ajena en cualquiera de los Regímenes de Seguridad Social en los que se reconociese el derecho a la prestación o subsidio 9 por desempleo. Ese algo más, añadido por el Reglamento, impedía el acceso al subsidio de aquellos trabajadores que cumpliesen con los requisitos, salvo el de la edad, pero que quisieran jubilarse en un régimen en el que no reconociese, o el derecho a la prestación por desempleo, o el derecho al subsidio por desempleo 10, introducción ésta

(O DUW  GHO 5HDO 'HFUHWR  GH  GH DEULO SRU HO TXH VH GHVDUUROOD OD /H\  GH  GH DJRVWR GH SURWHFFLyQ SRU GHVHPSOHR HVWDEOHFtD GHQWUR GHO ©&DStWXOR ,,ª ©1LYHO DVLVWHQFLDOª OR VLJXLHQWH ©(O WUDED MDGRU PD\RU GH FLQFXHQWD \ FLQFR DxRV WHQGUi GHUHFKR D SHUFLELU HO VXEVLGLR FRWL]DQGR OD (QWLGDG *HVWRUD SRU OD FRQWLQJHQFLD GH YHMH] KDVWD TXH FXPSOD OD HGDG SDUD DO FDQ]DU DOJ~Q WLSR GH MXELODFLyQ VLHPSUH TXH DFUHGLWH UHX QLU WRGRV ORV UHTXLVLWRV VDOYR OD HGDG SDUD MXELODUVH FRPR WUDEDMDGRU SRU FXHQWD DMHQD HQ FXDOTXLHUD GH ORV 5HJtPH QHV GH OD 6HJXULGDG 6RFLDO HQ ORV TXH VH UHFRQR]FD HO GH UHFKR D OD SUHVWDFLyQ R VXEVLGLR SRU GHVHPSOHRª 9LG 6REUH ODV UHVWULFFLRQHV HVWDEOHFLGDV SRU HVWH 5HJOD PHQWR 0213$5/(5 &$55$6&2 0$ 02552 /Ð3(= - \ *$5&Ì$ 1,1(7 -, ©7UHV FRQVLGHUDFLRQHV HQ WRUQR D ODV UHVWULF FLRQHV UHJODPHQWDULDV LPSXHVWDV HQ PDWHULD GH GHVHPSOHR SRU HO 5'  GH  GH DEULOª 76 Qž   72578(52 3/$=$ HQ UHODFLyQ FRQ HO FRPHQWDULR UH DOL]DGR D OD 6HQWHQFLD GHO 7ULEXQDO &RQVWLWXFLRQDO  GH  GH GLFLHPEUH VHxDODED TXH ©/D H[SUHVLyQ µR VXE VLGLR SRU GHVHPSOHRµ SDUHFH TXHUHU LQFOXLU D ORV WUDEDMD GRUHV HYHQWXDOHV GHO UpJLPHQ DJUDULRª 9LG 72578(52 3/$=$ -/ ©6HQWHQFLD  GH  GH GLFLHPEUH 6REUH HO GHUHFKR DO VXEVLGLR SRU GH VHPSOHR GH ORV PD\RUHV GH FLQFXHQWD \ FLQFR DxRV FR OHFWLYRV LQFOXLGRV \ H[FOXLGRV < HQ JHQHUDO VREUH ORV FDUDFWHUHV GHO 6LVWHPD GH 6HJXULGDG 6RFLDOª HQ -XULVSUX GHQFLD FRQVWLWXFLRQDO VREUH 7UDEDMR \ 6HJXULGDG 6RFLDO 0DGULG &tYLWDV   W 9 SiJ   (Q HVWH VHQWLGR 0(5&$'(5 8*8,1$ DO SUHJXQWDUVH OR TXH DxDGH HO 5HJODPHQWR D OD /H\ VRVWLHQH OR VLJXLHQ WH ©1R FUHHPRV TXH VHD OD PDWL]DFLyQ GH TXH KD GH VHU ´WUDEDMDGRU FXHQWD DMHQDµ ³SXHVWR TXH HO DUW  GH OD /H\ FXDQGR KDEOD GH ODV SHUVRQDV SURWHJLGDV GHVWDFD VLHPSUH HO FRQGLFLRQDQWH GH TXH VHDQ´WUDEDMDGRUHV SRU FXHQWD DMHQDµ ³VLQR TXH GHWHUPLQD TXH HQ HO 5pJLPHQ HVSHFLDO HQ HO TXH HVWpQ LQVFULWRV KD GH HVWDU UHFRQRFLGR HO GHUHFKR D OD SUHVWDFLyQ R VXEVLGLR SRU GHVHPSOHR &RQ 

204

última, que motivaría que el mencionado inciso fuese tachado de inconstitucional por el Tribunal Constitucional en su Sentencia de 209/87, de 22 de diciembre, al entender que era discriminatorio 11; sentencia que, a su vez, hacía hincapié en la necesidad de llevar a cabo una interpretación de la Ley 31/84 a la luz de lo dispuesto en el artículo 41 de la Constitución «...precepto del que en otras ocasiones hemos dicho que incorpora una superación de “concepciones anteriores a la Seguridad Social en las que primaba el principio contributivo y la cobertura del riesgo o contingencia”, de tal forma que, en virtud de este principio constitucional las prestaciones de la Seguridad Social (...) no se presentan ya -y aun teniendo en cuenta la pervivencia de notas contributivas -como prestaciones correspondientes y proporcionales, en todo caso, a las contribuciones y cotizaciones de los afiliados y resultantes de un acuerdo contractual» 12.

HVWR HO 5HJODPHQWR QR KDFH PiV TXH D VX YH] UHPLWLUVH D XQD /H\ TXH SURWHMD R QR HVWD FRQWLQJHQFLDª 0(5&$'(5 8*8,1$ -5 ©$OFDQFH VXEMHWLYR GHO VXEVLGLR GH GHVHP SOHR SDUD PD\RUHV GH  DxRVª /D /H\  W , SiJ  (Q HO PLVPR VHQWLGR 5$026 48,17$1$ 0, ©'HWHU PLQDFLyQ GHO SHUtRGR GH RFXSDFLyQ FRWL]DGD \ DPSOLD FLyQ GHO iPELWR VXEMHWLYR GHO VXEVLGLR SRU GHVHPSOHRª 5/ Qž   SiJ  /D 6HQWHQFLD GHO 7ULEXQDO &RQVWLWXFLRQDO  GH  GH GLFLHPEUH UHFRQRFLy DO 6U 3DQLVHOOR (VSXQL VX GHUHFKR D TXH QR VH DSOLFDVH HQ VX FRQWUD OD FRQGLFLyQ HVWDEOHFLGD HQ HO LQFLVR ILQDO GHO DUW  GHO 5'  $O UHVSHFWR VHxDODED ©HV OR FLHUWR TXH OD H[L JHQFLD GH TXH ORV WUDEDMDGRUHV SRU FXHQWD DMHQD TXH DVSLUDQ DO VXEVLGLR GH GHVHPSOHR SDUD PD\RUHV GH FLQFXHQWD \ FLQ FR DxRV KD\DQ GH WHQHU GHUHFKR D OD MXELODFLyQ SUHFLVD PHQWH HQ XQ UpJLPHQ TXH SUHYHD OD SURWHFFLyQ SRU GHVHPSOHR HV XQD FRQGLFLyQ QXHYD TXH HQ PRGR DOJXQR SXHGH GHGXFLUVH GH DTXHO SUHFHSWR GH OD OH\ (V ELHQ FLHUWR TXH HQ OD JHQHUDOLGDG GH ORV FDVRV HVWD FRQGLFLyQ QR RFDVLR QDUi FRQVHFXHQFLDV TXH QR VHDQ FRQFRUGHV FRQ ODV TXH GL UHFWDPHQWH UHVXOWDQ GH OD /H\SHUR HQ DTXHOORV FDVRV SUREDEOHPHQWH QR SUHYLVWRV HQ ORV TXH OD DSOLFDFLyQ GH WDO FRQGLFLyQ FRQGX]FD D OD H[FOXVLyQ pVWD KD GH FRQVLGH UDUVH LOtFLWD SRU GLVFULPLQDWRULDª  (Q HVWH VHQWLGR 72578(52 3/$=$ KDUtD UHIHUHQFLD D TXH ©'H HVWD IRUPD HO 7ULEXQDO &RQVWLWXFLRQDO YD WUD ]DQGR SHUILOHV RULHQWDWLYRV GHO DUWtFXOR  GH OD &RQVWLWX FLyQ FRQ OD FRPSOHMLGDG TXH RIUHFH HO LQWHQWR GH LQWURGXFLU ODV QRWDV FDUDFWHUtVWLFDV GH ORV VLVWHPDV XQLYHU

REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES

32

B0A0 AD0=> 0;14AC>B

El Real Decreto-Ley 13 3/1989, de 3 de marzo de Medidas Adicionales de Carácter Social, vino a modificar dicha regulación, aparentemente suavizándola, si bien sólo aparentemente 14, ya que aunque se rebajó la edad para acceder al subsidio a los cincuenta y dos años, se estableció la exigencia de haber cotizado al desempleo al menos durante seis años a lo largo de su vida laboral, lo que impedía obtener este subsidio a los trabajadores que no hubieran podido completar ese número de años durante su vida laboral, evitando con ello interpretaciones como la efectuada por el Tribunal Constitucional en su sentencia 209/1987, de 22 de diciembre, que reconocía el subsidio por desempleo para mayores de cincuenta y cinco años a quien había cotizado prácticamente toda su vida, salvo un breve espacio de tiempo, al Régimen de Autónomos. Pero además, el beneficiario debía acreditar, en el momento de la solicitud, que reunía todos los requisitos, salvo la edad, para acceder a cualquier tipo de

VDOLVWDV IRUFHMHDQGR FRQ ORV SRVWXODGRV VyOLGDPHQWH FRQV WLWXLGRV GH XQ VLVWHPD GH FRUWH SURIHVLRQDOFRQWULEXWLYR DXQTXH FLHUWDPHQWH HYROXFLRQDGRª 9LG 72578(52 3/$=$ -/ ©6HQWHQFLD  GH  GH GLFLHPEUHª FLW SiJ   (O DUW  GHO 5'/  GH  GH PDU]R VHxD ODED TXH ©,JXDOPHQWH VHUiQ EHQHILFLDULRV GHO VXEVLGLR SRU GHVHPSOHR ORV WUDEDMDGRUHV PD\RUHV GH FLQFXHQWD \ GRV DxRV DXQ FXDQGR QR WHQJDQ UHVSRQVDELOLGDGHV IDPLOLD UHV VLHPSUH TXH VH HQFXHQWUHQ HQ DOJXQR GH ORV VXSXHV WRV FRQWHPSODGRV HO Q~PHUR DQWHULRU KD\DQ FRWL]DGR SRU GHVHPSOHR DO PHQRV GXUDQWH VHLV DxRV D OR ODUJR GH VX YLGD ODERUDO \ DFUHGLWHQ TXH HQ HO PRPHQWR GH OD VROLFL WXG UH~QHQ WRGRV ORV UHTXLVLWRV VDOYR HO GH OD HGDG SDUD DFFHGHU D FXDOTXLHU WLSR GH SHQVLyQ SRU MXELODFLyQ HQ HO 6LVWHPD GH OD 6HJXULGDG 6RFLDOª  (Q HO PLVPR VHQWLGR 5LFDUGR (6&8'(52 VHxDODED DO UHVSHFWR TXH HQ VX RSLQLyQ VXSRQtD © XQ FODUR HQGXUH FLPLHQWR GH ODV FRQGLFLRQHV UHTXHULGDV HQ WDO VXSXHVWR SXHVWR TXH VH LPSRQH XQ ODUJR SHUtRGR GH FDUHQFLD D OD HVSHFtILFD FRQWLQJHQFLD GH GHVHPSOHR TXH YD D GLILFXOWDU HQ DOJXQRV FDVRV OD FRQGLFLyQ GH EHQHILFLDULR GHO VXEVL GLR GH SUHMXELODFLyQ HQ HVSHFLDO D ORV WUDEDMDGRUHV TXH KD\DQ FRWL]DGR EiVLFDPHQWH D ORV UHJtPHQHV GH OD 6HJX ULGDG 6RFLDO D ORV TXH FRQIRUPH D OR HVWDEOHFLGR HQ HO DU WtFXOR  \ QRUPDV GH GHVDUUROOR GH OD /H\  GH  GH DJRVWR QR DOFDQ]D OD FREHUWXUD SRU GHVHPSOHRª 9LG (6&8'(52 5 ©8QD HQPDUDxDGD DPSOLDFLyQ GH OD FR EHUWXUD SRU GHVHPSOHRª /D /H\  W , SiJ 

pensión por jubilación 15 en el Sistema de la Seguridad Social; luego, aunque se acreditase el derecho a percibir una pensión de jubilación, si ésta no estaba incursa en el Sistema de la Seguridad Social 16, no cumplía con el requisito. Ahora bien, lo que no se impedía era que se pudiera solicitar el subsidio por quien reuniese todos los requisitos, salvo la edad, para acceder a una pensión no contributiva 17. En la actualidad este subsidio por desempleo para mayores de cincuenta y dos años viene regulado en el artículo 215.3 de la Ley General de Seguridad Social, concretamente dentro del Capítulo III dedicado al«Nivel asistencial», en el que se establecen como requisitos: ser trabajador mayor de 52 años, aun cuando no tenga responsabilidades familiares 18; encontrarse  (Q WDO VHQWLGR %/$6&2 /$+2= FRQVLGHUD TXH VH ©SODQWHD OD SRVLELOLGDG TXH DTXpO GHED FRQVLGHUDUVH PiV TXH FRPR WDO VXEVLGLR FRPR XQD SHQVLyQ PtQLPD GH MXELODFLyQ DQWLFLSDGD SXHVWR TXH ORV GHVHPSOHDGRV GH EHUiQ UHXQLU WRGRV ORV UHTXLVLWRV QHFHVDULRV SDUD FDXVDU GHUHFKR D OD SHQVLyQ GH MXELODFLyQ ³LQFOXLGR HO FRUUHV SRQGLHQWH SHUtRGR GH FDUHQFLD R FRWL]DFLyQ PtQLPR  H[L JLGR FRPR HO UHVWR GH ODV SUHVWDFLRQHV FRQWULEXWLYDV GHO 6LVWHPD GH OD 6HJXULGDG 6RFLDO³ H[FHSWR OD HGDG GH VHVHQ WD \ FLQFR DxRVª %/$6&2 /$+2= -) ©/D SURWHFFLyQ DVLVWHQ FLDO HQ OD 6HJXULGDG 6RFLDO /D /H\ GH SUHVWDFLRQHV QR FRQWULEXWLYDVª 9DOHQFLD 7LUDQW OR %ODQFK   SiJ   $Vt TXLHQ DFUHGLWD HO IXWXUR GHUHFKR D SHUFLELU XQD SHQVLyQ GH MXELODFLyQ 629, QR FXPSOH FRQ HO UH TXLVLWR DO QR VHU XQD SHQVLyQ GHO 6LVWHPD GH 6HJXULGDG 6RFLDO 9LG 676 HQ FDVDFLyQ SDUD OD XQLILFDFLyQ GH GRFWUL QD GH  GH MXOLR GH  $U  R OD GH  GH PD\R GH  $U   6REUH HO WHPD YLG 0$5Ì1 &255($ -0 ©(O UHVLGXDO \ H[WLQJXLGR 6HJXUR 2EOLJDWRULR GH 9HMH] H ,QYDOLGH]ª $/ Qž   SiJ   'H KHFKR OD 676- GH &DVWLOOD OD 0DQFKD GH  GH PD\R GH  $U  UHFRQRFLy WDO GHUHFKR D TXLHQ UHXQtD WRGRV ORV UHTXLVLWRV VDOYR OD HGDG SDUD DFFHGHU D XQ WLSR GH SHQVLyQ QR FRQWULEXWLYD 6L ELHQ HV FLHUWR TXH SRVWHULRUPHQWH OD 676 GH  GH IHEUHUR GH  $U  HQ XQLILFDFLyQ GH GRFWULQD HVWDEOHFHUtD XQ FULWHULR FRQWUDULR DO PDQWHQLGR SRU OD PHQFLRQDGD 6HQWHQFLD  &RPR UHTXLVLWRV JHQpULFRV VH H[LJH ILJXUDU LQVFUL WR FRPR GHPDQGDQWHV GH OD RILFLQD GH HPSOHR VLQ KDEHU UHFKD]DGR RIHUWD GH HPSOHR DGHFXDGD HQ HO SOD]R GH XQ PHV QL KDEHUVH QHJDGR D SDUWLFLSDU HQ DFFLRQHV GH SUR PRFLyQ IRUPDFLyQ R UHFRQYHUVLyQ SURIHVLRQDO FDUHFHU GH UHQWDV GH FXDOTXLHU QDWXUDOH]D VXSHULRUHV HQ FyPSX

REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES

32

205

9DA8B?AD34=280

en alguno de los supuestos contemplados en los apartados anteriores; haber cotizado por desempleo al menos durante seis años a lo largo de su vida laboral; y acreditar en el momento de la solicitud, que reúne todos los requisitos, salvo la edad, para acceder a cualquier tipo de pensión contributiva de jubilación en el Sistema de la Seguridad Social. Se añade, como puede observarse, la necesidad de acreditar los requisitos para acceder a cualquier tipo de pensión contributiva, zanjando, de esta manera, la posibilidad de acceder a este subsidio a quienes cumplen con los requisitos pero para acceder a una pensión no contributiva. Lo cierto, es que esta exigencia de requisitos contributivos, tanto la cotización de los seis años por desempleo como los quince para acceder a la jubilación, se avienen mal con el requisito que se exige de forma genérica de carencia de rentas inferiores al 75% del Salario Mínimo Interprofesional excluida la parte proporcional de pagas extras; requisito que ha planteado profundas discusiones sobre la necesidad de ser exigido 19 o no 20, discusiones, hoy en día superadas, al haber sido introducido un nuevo apartado 21 por la Ley

WR PHQVXDO DO  GH OD FXDQWtD GHO 6DODULR 0tQLPR ,Q WHUSURIHVLRQDO H[FOXLGD OD SDUWH SURSRUFLRQDO GH SDJDV H[WUDV  6REUH OD QHFHVLGDG GH VHU H[LJLGR HQWUH RWUDV ODV 6HQWHQFLDV GHO 7ULEXQDO 6XSUHPR  GH PD\R GH  $U    GH MXOLR GH  $U  R GH ORV 7ULEX QDOHV 6XSHULRUHV GH -XVWLFLD GH 0DGULG GH  GH HQHUR GH  $U   GH &DQWDEULD GH  GH PDU]R GH  $U   6XVWHQWDQ HVWD WHVLV EiVLFDPHQWH DOX GLHQGR D OD ILQDOLGDG DVLVWHQFLDO GHO VXEVLGLR  6REUH VX QR H[LJHQFLD ODV 6HQWHQFLDV GHO 7ULEXQDO 6XSHULRU GH -XVWLFLD GH $VWXULDV GH  GH DEULO GH  $U  R OD GH OD 5LRMD GH  GH HQHUR GH  $U   HQ EDVH DO PDUFDGR FDUiFWHU FRQWULEXWLYR GHO VXEVLGLR  (O DSDUWDGR LQWURGXFLGR SRU OD /H\  GH  GH GLFLHPEUH VHxDOD OR VLJXLHQWH ©(O UHTXLVLWR GH FD UHQFLD GH UHQWDV D TXH VH UHILHUH HO DSDUWDGR  GH HVWH DUWtFXOR GHEHUi FRQFXUULU HQ HO PRPHQWR GHO KHFKR FDX VDQWH \ GXUDQWH OD SHUFHSFLyQ GH WRGDV ODV PRGDOLGDGHV GHO VXEVLGLR HVWDEOHFLGDV HQ HO SUHVHQWH DUWtFXOR (Q DTXH OORV VXEVLGLRV HQ TXH VH UHTXLHUD OD WHQHQFLD GH UHVSRQVD ELOLGDGHV IDPLOLDUHV GLFKR UHTXLVLWR GHEHUi FRQFXUULU LJXDOPHQWH HQ HO PRPHQWR GHO KHFKR FDXVDQWH \ GXUDQWH VX SHUFHSFLyQª

206

13/96, de 30 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social, en el que claramente se establece la necesidad de aplicar el requisito de carencia de rentas a todas las modalidades del subsidio establecidas en el artículo 215. Desde su origen, en mi opinión, este subsidio participó de las características de ambos niveles 22 tanto del asistencial como del contributivo. De este modo, se podría decir que goza de una naturaleza asistencial, en cuanto se conceden unas rentas mínimas ante una situación real de necesidad, sin que, por lo tanto, sean sustitutivas de rentas profesionales dejadas de percibir 23; de otro lado, no comparte esa naturaleza al carecer de la nota de universalidad 24 propia del sistema asistencial ya que, desde los inicios de su regulación, se exigió la necesidad de acreditar la carencia establecida por las normas que iban a regular su ulterior jubilación 25; y  9LG &2//$'2 *$5&Ì$ / \ 3,48(5$6 3,48(5$6 & ©(O VXEVLGLR SRU GHVHPSOHR 8Q HVWXGLR GHO QLYHO DVLVWHQ FLDO GH SURWHFFLyQª 0DGULG 7URWWD   SiJ   $O UHVSHFWR *21=É/(= 257(*$ FRQVLGHUD TXH ODV SUHVWDFLRQHV FRQWULEXWLYDV VH FDUDFWHUL]DQ SRU OOHYDU D FDER ©XQD IXQFLyQ GH VXVWLWXFLyQ GH ODV UHQWDV SURIHVLRQDOHV SHU FLELGDV FRQ DQWHULRULGDG DO PRPHQWR GH OD DFWXDOL]DFLyQ GH OD FRQWLQJHQFLD FRPR VH SRQH GH PDQLILHVWR HQ OD FRQH[LyQ IXQFLRQDO HQWUH VDODULR FRWL]DFLyQ \ SUHVWDFLyQª *21=É/(= 257(*$ 6 ©3UHVWDFLRQHV 1R &RQWULEXWLYDV GH OD 6HJXUL GDG 6RFLDOª HQ ; -RUQDGDV 8QLYHUVLWDULDV $QGDOX]DV GH 'HUHFKR GHO 7UDEDMR \ 5HODFLRQHV /DERUDOHV &RRU 2MHGD $YLOpV  0DGULG 7URWWD   SiJ  9LG 52'5Ì*8(= 3,f(52 \ %5$92 )(55(5 ©3HQVLRQHV QR FRQWULEXWLYDV \ 6HJXULGDG 6RFLDOª 5HODFLRQHV /DERUDOHV Qž   SiJ   (Q HVWH VHQWLGR '(6'(17$'2 %21(7( VRVWLHQH TXH ©HQ HO VXEVLGLR DVLVWHQFLDO UHJXODGR HQ HO DUWtFXOR  GH OD /H\   DXQTXH H[LVWH HO HOHPHQWR REMHWLYR GH XQ HVWDGR GH QHFHVLGDG \ OD DXVHQFLD GH UHFXUVRV VLWXDFLyQ GH GHVHPSOHR  FDUHFLHQGR GH UHQWDV GH FXDOTXLHU QDWX UDOH]D VXSHULRUHV D OD FXDQWtD GHO VDODULR PtQLPR LQWHUSUR IHVLRQDO QR VH GD HO UHTXLVLWR VXEMHWLYR GH XQLYHUVDOLGDG QL VLTXLHUD FRQ FDUiFWHU VHOHFWLYR UHVSHFWR D ORV SDUDGRV FRQ FDUJDV IDPLOLDUHVª '(6'(17$'2 %21(7( $ ©&ULVLV \ SURWHFFLyQ GHO GHVHPSOHR /D HYROXFLyQ GHO VLVWHPD HV SDxROª /D /H\  W ,, SiJ   9LG &$6$6 %$$021'( ( ©'RV LPSRUWDQWHV VHQ WHQFLDV HQ OD SURWHFFLyQ SRU GHVHPSOHR GH ORV WUDEDMDGR UHV GH HGDG DYDQ]DGDª /D /H\  W , SiJ 

REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES

32

B0A0 AD0=> 0;14AC>B

se volvería a incidir en su carácter contributivo con la exigencia impuesta por el Real Decreto Ley 3/1989 de haber cotizado al desempleo al menos durante seis años a lo largo de su vida laboral 26. Ciertamente, en nuestro Sistema de Seguridad Social la protección por desempleo surgió con un carácter netamente contributivo, que se reveló insuficiente para proteger el elevado número de desempleados 27, lo que obligó a buscar otros mecanismos de protección complementarios que se pretendían fuesen asistenciales pero que, realmente, se quedaron en híbridos 28, ante las exigencias impuestas para su concesión. Efectivamente, con este sistema de protección se logró producir un doble efecto: por un lado, ampliar el número de parados protegidos con un coste financiero menor al no ser las prestaciones compensatorias de las rentas dejadas de percibir; por otro, impedir que el número de personas pro-

(Q WDO VHQWLGR *21=É/(= 257(*$ FRQVLGHUD TXH HO 5HDO 'HFUHWR/H\ ©VLJQLILFD XQ LQFUHPHQWR GH OD LQWHQVL GDG GH OD SURWHFFLyQ DVLVWHQFLDO PHGLDQWH HO UHIXHU]R SD UDGyMLFR GH ORV SULQFLSLRV FRQWULEXWLYRV GHO SURSLR VLVWHPDª 9LG *21=É/(= 257(*$ 6 ©/D SURWHFFLyQ SRU GHVHPSOHRª 5/ Qž  SiJ  ,JXDOPHQWH 62872 35,(72 UHILULpQGRVH D ORV VXEVLGLRV SRU GHVHPSOHR VHxDOD TXH ©OD GLIHUHQFLDFLyQ HQWUH VLWXD FLyQ FRQWULEXWLYD \ QR FRQWULEXWLYD VH GLIXPLQD LJXDOPHQ WH HQ FXDQWR VH RWRUJD HO VXEVLGLR D SHUVRQDV TXH KDQ FRWL]DGR DXQTXH QR VXILFLHQWHPHQWH SDUD OXFUDU ODV SUHV WDFLRQHV RUGLQDULDV DUW /*66  \ D RWUDV SDUD OD PRGDOLGDG HVSHFLDO GH PD\RUHV GH FLQFXHQWD \ GRV DxRV VH OHV H[LJH HO SHUtRGR GH FDUHQFLD HVSHFtILFR GH KDEHU FR WL]DGR SRU GHVHPSOHR DO PHQRV GXUDQWH VHLV DxRV   GH PRGR TXH ODV FLUFXQVWDQFLDV SHUVRQDOHV ID PLOLDUHV \ GH FRWL]DFLyQ VRQ WHQLGDV HQ FXHQWD SDUD DP ERV QLYHOHV GH SURWHFFLyQª 9LG 62872 35,(72 - ©3URWHFFLyQ SRU GHVHPSOHR HQ HO QLYHO DVLVWHQFLDO %HQHILFLDULRV 5HVSRQVDELOLGDGHV ID PLOLDUHVª HQ ©(O GHVHPSOHRª &XDGHUQRV GH 'HUHFKR -X GLFLDO 0DGULG &RQVHMR *HQHUDO GHO 3RGHU -XGLFLDO   SiJ   É/9$5(= &257e6 -& ©(O VXEVLGLR SRU GHVHPSOHR SDUD PD\RUHV GH  DxRV DOJR PiV TXH DVLVWHQFLD VRFLDO DOJR PiV TXH SUHVWDFLyQ DVLVWHQFLDOª 7HPDV /DERUDOHV Qž  SiJ   9LG 726&$1, *,0e1(= ' ©(O VXEVLGLR GH SUHMXEL ODFLyQª 9DOHQFLD 7LUDQW OR EODQFK   SiJ  

tegidas llegase a ser excesivo al introducir las notas contributivas en el pretendido nivel asistencial; sin olvidar tampoco que, al cotizar la Entidad Gestora 29 por la contingencia de jubilación durante el tiempo de duración del subsidio —tiempo, que podía extenderse hasta que la edad del trabajador le permitiese acceder a la pensión contributiva de jubilación—, tomando como base de cotización el tope mínimo vigente en cada momento, repercutía sensiblemente en el cálculo de la base reguladora de la pensión de jubilación. Por ello, el término de «prestación complementaria» hubiera sido, a mi juicio, el término más correcto para referirse a éste subsidio, al avenirse mejor con el verdadero carácter del mismo. Pues bien, como hemos señalado al principio, de la calificación que se diera a este subsidio por desempleo se hacía depender su encuadramiento o no dentro del ámbito de aplicación del Reglamento Comunitario 1408/71 30; existiendo por parte del Estado Español, si tal encuadramiento se producía, el deber de adoptar todas las medidas necesarias para asegurar la ejecución de las obligaciones que del mismo pudieran derivar 31, como claramente se recono $UW  75/*66 ©(Q HO VXSXHVWR GH VXEVLGLR SRU GHVHPSOHR SDUD WUDEDMDGRUHV PD\RUHV GH FLQFXHQWD \ GRV DxRV OD (QWLGDG *HVWRUD GHEHUi FRWL]DU DGHPiV SRU OD FRQWLQJHQFLD GH MXELODFLyQª  &RPR VHxDOD 2-('$ $9,/e6 ©/D 8QLyQ (XURSHD VH SUHRFXSD GH TXH ORV UHVLGHQWHV HQ XQ PLVPR SDtV UHFLEDQ HO PLVPR WUDWR DVHJXUDWRULR SHUR QR SUHWHQGH XQD PLVPD 6HJXULGDG 6RFLDO SDUD WRGRV ORV HXURSHRV ORV UHJODPHQ WRV FRPXQLWDULRV GH 6HJXULGDG 6RFLDO SHUVLJXHQ OD VXSUH VLyQ GH ODV GLVFULPLQDFLRQHV GH QDFLRQDOLGDG H[LVWHQWHV HQ ODV OHJLVODFLRQHV QDFLRQDOHV FRPXQLWDULDV \ WDO REMHWLYR FRQWLHQH OD VXILFLHQWH HQMXQGLD FRPR SDUD KDEHU HQWUHWH QLGR DO OHJLVODGRU HXURSHR GXUDQWH WUHLQWD DxRVª 9LG 2-('$ $9,/e6 $ ©/DV SHQVLRQHV GH LQYDOLGH] \ YHMH] HQ OD 8QLyQ (XURSHDª 0DGULG 7URWWD   SiJ   6HxDOD DO UHVSHFWR ,*/(6,$6 &$%(52 TXH ©/D REOL JDFLyQ GH FRODERUDFLyQ GH ORV (VWDGRV PLHPEURV HQ OD DSOLFDFLyQ GHO 'HUHFKR FRPXQLWDULR HVWi VXILFLHQWHPHQWH UHFRJLGR HQ ORV 7UDWDGRV DUW  GHO 7UDWDGR &(( DUW  GHO 7UDWDGR &(&$ \ DUW  GHO 7UDWDGR &(($ H[SUHVLYR GH TXH ORV (VWDGRV 0LHPEURV WLHQHQ HO GHEHU GH DGRSWDU WRGDV ODV PHGLGDV JHQHUDOHV R SDUWLFXODUHV SURSLDV GHO SDUD DVHJXUDU OD HMHFXFLyQ GH ODV REOLJDFLRQHV TXH VH GHV

REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES

32

207

9DA8B?AD34=280

ce tanto en el Tratado de la CEE (art.5), como en los de la CECA (art. 86) y de la CEEA (art.172). De esta manera, si se le atribuía al subsidio el carácter de asistencial, el art. 4.4 del Reglamento 32 comunitario preveía su exclusión, al considerar fuera de su campo de aplicación la «asistencia social» 33, término éste, poco preciso y necesitado, por ello, del establecimiento de unos criterios fiables «en base a los cuales se pueda establecer la diferencia entre las dos formas de protección social , que constituyen la Seguridad Social y la Asistencia»... 34. De otro lado, el Reglamento comunitario imponía en sus artículos 5 y 97 la obligación a los Estados miembros de comunicar a la Presidencia del Consejo de las Comunidades Europeas, las disposiciones incluidas en el ámbito de aplicación del Reglamento. Así, el Gobierno español, en cumplimiento de los citados preceptos, comunicó al Consejo las disposiciones incluidas en el mencionado ámbito de aplicación, entre las que hacía constar, exclusivamente, el Título Primero de la Ley 31/1984, del 2 de agosto, reguladora de la prestación por desempleo y normas de desa-

SUHQGHQ GH ORV 7UDWDGRV R TXH UHVXOWDQ GH ORV DFWRV GH OD LQVWLWXFLRQHV FRPXQLWDULDV IDFLOLWDQGR HO FXPSOLPLHQWR GH VX PLVLyQ /D FRODERUDFLyQ VH H[LJHQ HQ WUHV FDPSRV HO OHJLVODWLYR HO MXGLFLDO \ HO DGPLQLVWUDWLYR R HMHFXWLYRª 9LG ,*/(6,$6 &$%(52 0 ©/D FXHVWLyQ SUHMXGLFLDO \ OD WpFQLFD GH VX SODQWHDPLHQWRª HQ ©'HUHFKR 6RFLDO &R PXQLWDULRª &XDGHUQRV GH 'HUHFKR -XGLFLDO 0DGULG &RQVHMR *HQHUDO GHO 3RGHU -XGLFLDO   SiJ   (O DUWtFXOR  GHO 5HJODPHQWR KDFH UHIHUHQFLD DO ©&DPSR GH DSOLFDFLyQ PDWHULDOª \ HQ VX SXQWR  HVWDEOH FH ©(O SUHVHQWH 5HJODPHQWR QR VH DSOLFDUi QL D OD DVLVWHQ FLD VRFLDO \ PpGLFD QL D ORV UHJtPHQHV GH SUHVWDFLRQHV HQ IDYRU GH ODV YtFWLPDV GH OD JXHUUD R GH VXV FRQVHFXHQFLDV QL D ORV UHJtPHQHV HVSHFLDOHV GH ORV IXQFLRQDULRV R GHO SHUVRQD DVLPLODGRª  9LG 6(03(5( 1$9$552 9 ©3UREOHPDV DSOLFDWLYRV GH ORV 5HJODPHQWRV FRPXQLWDULRV SHUVSHFWLYD GRFWULQDOª HQ ©6HJXULGDG 6RFLDO ,QWHUQDFLRQDOª &XDGHUQRV GH 'HUH FKR -XGLFLDO 0DGULG &RQVHMR *HQHUDO GHO 3RGHU -XGL FLDO   SiJ   9LG 9$1 5$(3(1%86&+ 6 ©/D 6HJXULGDG 6RFLDO GH ORV 7UDEDMDGRUHV PLJUDQWHV HQ HO 'HUHFKR (XURSHRª 0D GULG 0766   SiJ 

208

rrollo de ésta 35, es decir, tan sólo las del nivel contributivo. Como consecuencia de esa no inclusión, una gran mayoría de pronunciamientos judiciales 36 en ese momento, fueron contrarios a las pretensiones formuladas ante los mismos, cuando éstas se fundaban en la aplicación de la normativa comunitaria, al entender que, en virtud de la declaración efectuada por el Gobierno español, el subsidio por desempleo para mayores de 52 años no se encontraba comprendido dentro del mencionado reglamento al tener un carácter asistencial. Sin embargo, tales pronunciamientos eran contrarios a los que ya venía manteniendo el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas 37, para el que la aplicabilidad del Derecho comunitario no podía quedar subordinada a la decisión de cada Estado de incluir o no una determinada legislación nacional 38. Ahora

'2 & GH  GH DEULO GH  7RGR XQ SUHFLSLWDGR GH 676- IXHURQ GLFWDGDV DU JXPHQWDQGR HO FDUiFWHU DVLVWHQFLDO GHO VXEVLGLR DVt HQWUH RWUDV 6676- GH $QGDOXFtD GH  GH IHEUHUR GH  $U    GH MXOLR GH    676- GH $UDJyQ GH  GH HQHUR GH  $U   6676- GH $VWXULDV GH  GH IHEUHUR GH  $U    GH MXOLR GH  $U   6676- GH &DVWLOOD \ /HyQ GH  GH IHEUHUR GH  $U    GH PD\R  $U   6676- GH &DWDOXxD GH  GH PD\R GH  $U   GH IHEUH UR GH  $U \  $U   676- GH *DOL FLD GH  GH HQHUR GH  $U   6676- GH &DVWLOOD /D 0DQFKD GH  GH IHEUHUR GH  $U   676- GH 0XUFLD GH  GH GLFLHPEUH GH  $U    $VXQWR  VROLFLWXG GH SURQXQFLDPLHQWR SUH MXGLFLDO GH &HQWUDOH 5DDG YDQ %HURHS -* 9DQ GHU 9HHQ FRQWUD %HVWXXU GHU 6RFLDOH 9HU]HNHULQJVEDQN -2& GH    $VXQWR  VROLFLWXG GH SURQXQFLDPLHQWR SUHMXGL FLDO SUHVHQWDGD SRU HO &HQWUDOH 5DDG YDQ %HURHS  $0 'LQJHPDQV FRQWUD 6RFLDOH 9HU]HNHULQJVEDQN -2& GH     9$1 5$(3(1%86&+ VHxDOD DO UHVSHFWR TXH ©(O 7UL EXQDO GH -XVWLFLD FRQVLGHUy HQ VHJXLGD TXH OD OLVWD GH ODV OHJLVODFLRQHV LQFOXLGDV HQ HO $QH[R % GHO 5HJODPHQWR Q~P  R SRVWHULRUPHQWH HQ OD GHFODUDFLRQHV SXEOLFD GDV HQ HO %ROHWtQ 2ILFLDO VRODPHQWH WHQtD XQ DOFDQFH LQGL FDWLYR \ HQ PRGR DOJXQR FRQVWLWXWLYR OD FLUFXQVWDQFLD GH TXH QR KD\D PHQFLRQDGR XQD OH\ R XQD UHJODPHQWDFLyQ QR SRGUtD GDU OXJDU GH SRU Vt D TXH VH HVWDEOHFLHVH TXH GLFKD OH\ R UHJODPHQWDFLyQ QR TXHGD LQFOXLGD HQ HO FDP  

REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES

32

B0A0 AD0=> 0;14AC>B

bien, cuando se trataba de su inclusión en la declaración la valoración era otra, ya que suponía, tal como señala el fallo de la Sentencia en el asunto 35/77 Elizabeth Beerens contra Rijksdienst voor Arbeidsvoorziening, «que las prestaciones concedidas en aplicación de esta ley son prestaciones de Seguridad Social, en el sentido de dicho Reglamento» 39. Pues bien, esa interpretación que el Tribunal de Justicia daba a las declaraciones de los Estados, unido al criterio que se había elaborado 40 para establecer de forma fiable la dife-

SR GH DSOLFDFLyQ GHO 5HJODPHQWRª 9LG 9$1 5$(3(1%86&+ 6 ©/D 6HJXULGDG 6RFLDO GH ORV 7UDEDMDGRUHV PLJUDQ WHVª RSFLW SiJV   -2&  GH   /D 6HQWHQFLD GH  GH HQHUR GH  DVXQWR  7DPDUD 9LJLHU FRQWUD %XQGHV YHUVLFKHUXQJVDQWDOW IU $QJHVWHOOWH -2&  GH   VHxDOD TXH ©8QD OHJLVODFLyQ FRPR OD 9*6:* TXH IRUPD SDUWH GH ODV GLV SRVLFLRQHV QRUPDWLYDV GH XQ (VWDGR PLHPEUR UHODWLYDV D OD 6HJXULGDG 6RFLDO GH ORV WUDEDMDGRUHV \ TXH QR SUHYp QLQJXQD DSUHFLDFLyQ GLVFUHFLRQDO GH OD VLWXDFLyQ SHUVRQDO \ GH OD LQGLJHQFLD GHO LQWHUHVDGR HVWi FRPSUHQGLGD HQ HO FDPSR GH DSOLFDFLyQ GHO 5HJODPHQWR &((  GHO &RQVHMR \ QR TXHGD H[FOXLGD HQ YLUWXG GH ODV GLVSRVLFLR QHV GHO DSDUWDGR  GHO DUWtFXOR  GHO PLVPR 5HJODPHQWRª /D 6HQWHQFLD GH  GH PD\R GH  DVXQWR  3LVFLWHOOR FRQWUD ,QVWLWXWR QD]LRQDOH GHOOD SUHYLGHQ]D VR FLDOH ,136-2&  GH  -2& GH  VH xDOD TXH ©8QD DVLJQDFLyQ FRPR OD DVLJQDFLyQ GH D\XGD VRFLDO SUHYLVWD HQ HO DUWtFXOR  GH OD OH\ LWDOLDQD  GH  GH DEULO GH  FRQILHUH D ORV EHQHILFLDULRV XQD SR VLFLyQ OHJDOPHQWH GHILQLGD DO PDUJHQ GH WRGD DSUHFLD FLyQ LQGLYLGXDO \ GLVFUHFLRQDO GH ODV QHFHVLGDGHV R VLWXDFLRQHV SHUVRQDOHV \ TXH SRU RWUD SDUWH SHUPLWH DVH JXUDU XQ FRPSOHPHQWR GH UHQWDV D ORV EHQHILFLDULRV GH SUHVWDFLRQHV GH 6HJXULGDG 6RFLDO TXHGD FRPSUHQGLGD HQ SULQFLSLR HQ OD 6HJXULGDG 6RFLDO HQ HO VHQWLGR GHO DUWtFX OR  GHO 7UDWDGR \ QR HVWi H[FOXLGD GHO 5HJODPHQWR &((  HQ YLUWXG GH ODV GLVSRVLFLRQHV GHO DSDUWDGR  GH VX DUWtFXOR ª /D 6HQWHQFLD GH  GH IHEUHUR GH  DVXQWRV DFX PXODGRV  D  \  &DLVVH 5pJLRQDOH GDVVX UDQFH PDODGLH 5KRQH$OSHV \ RWURV FRQWUD $QQD *LOHWWL \ RWURV FRQVLGHUD TXH HO DSDUWDGR  GHO DUW  GHO 5HJOD PHQWR GHEH LQWHUSUHWDUVH ©HQ HO VHQWLGR GH TXH QR VH H[FOX\H GHO FDPSR GH DSOLFDFLyQ PDWHULDO GH HVWH 5HJOD PHQWR XQ VXEVLGLR FRPSOHPHQWDULR SDJDGR SRU XQ IRQGR QDFLRQDO GH VROLGDULGDG ILQDQFLDGR SRU OD +DFLHQGD 3~EOL FD \ RWRUJDGR D ORV WLWXODUHV GH SHQVLRQHV GH YHMH] GH VX SHUYLYHQFLD R GH LQYDOLGH] SDUD DVHJXUDUOHV XQ PtQLPR GH

renciación entre las prestaciones incluidas y excluidas del Reglamento y que se basaba sustancialmente en «la vinculación de la prestación a uno de los riesgos enumerados con carácter limitativo en esta disposición» 41, llegaron prontamente a plasmarse en distintas sentencias del Tribunal Supremo 42. Lo anteriormente expuesto motivó, posiblemente, la modificación 43 llevada a cabo por el Gobierno español

PHGLRV GH H[LVWHQFLD HQ OD PHGLGD HQ TXH ORV LQWHUHVDGRV WHQJDQ XQ GHUHFKR OHJtWLPR D OD FRQFHVLyQ GH GLFKR VXE VLGLRª /D 6HQWHQFLD GH  GH MXQLR GH  DVXQWR  5RJHU 6WDQWRQ 1HZWRQ FRQWUD &KLHI $GMXGLFDWLRQ 2IIL FHU '2&  VHxDOD TXH ©SRU OR TXH VH UHILHUH D ODV SHUVRQDV TXH HVWpQ R KD\DQ HVWDGR VXMHWDV HQ FDOLGDG GH WUDEDMDGRUHV SRU FXHQWD DMHQD R SRU FXHQWD SURSLD D OD OHJLV ODFLyQ GH XQ (VWDGR PLHPEUR HO VXEVLGLR SUHYLVWR SRU OD OHJLV ODFLyQ GH GLFKR (VWDGR PLHPEUR TXH VH FRQFHGD VREUH OD EDVH GH FULWHULRV REMHWLYRV D ODV SHUVRQDV DTXHMDGDV GH XQD HQIHUPHGDG ItVLFD TXH DIHFWH D VX FDSDFLGDG SDUD GHVSOD]DU VH \ D FX\D FRQFHVLyQ WHQJDQ ORV LQWHUHVDGRV XQ GHUHFKR OH JDOPHQWH SURWHJLGR GHEH DVLPLODUVH D XQD SUHVWDFLyQ GH LQYDOLGH] D HIHFWRV GH OD OHWUD E GHO DSDUWDGR  GHO DUWt FXOR  GHO 5HJODPHQWRª 9LG 08f2= É/9$5(= * ©/D 6HJXULGDG 6RFLDO GH ODV &RPXQLGDGHV (XURSHDVª 3DPSORQD $UDQ]DGL    9LG 9$1 5$(3(1%86&+ 6 ©/D 6HJXULGDG 6RFLDO GH ORV 7UDEDMDGRUHV PLJUDQWHVª RSFLW SiJ   (QWUH RWUDV 6676 GH  GH RFWXEUH GH  $U    GH QRYLHPEUH GH  $U    GH IHEUH UR GH  $U   GH MXQLR GH  $U    GH RFWXEUH GH  $U    6H LQWURGXFH ©/D /H\  GH  GH DJRVWR SRU OD TXH VH UHJXOD OD SUHVWDFLyQ SRU GHVHPSOHR PRGLILFDGD SRU OD /H\  GH  GH MXOLR \ QRUPDV GH GHVDUUROOR GH pVWDVª'2 &  1R REVWDQWH FRQ DQWHULRULGDG D HVWD GHFODUDFLyQ VH KDEtD SODQWHDGR SRU HO 7ULEXQDO GH -XVWLFLD GHO 3DtV 9DVFR DO 7ULEXQDO GH -XVWLFLD &RPXQLWDULR HO DVXQWR GHQRPLQDGR =DEDOD (UDVXQ HQ HO TXH OD FXHV WLyQ SODQWHDGD YHUVDED VREUH OD QR LQFOXVLyQ SRU HO *R ELHUQR HVSDxRO HQ VX GHFODUDFLyQ GH ODV SUHVWDFLRQHV SRU GHVHPSOHR GHO QLYHO DVLVWHQFLDO 6LQ HPEDUJR GHVSXpV GH SODQWHDGD OD FXHVWLyQ SUHMXGLFLDO ODV SUHVWDFLRQHV IXH URQ DERQDGDV D ORV LQWHUHVDGRV SRU HOOR HO ,1(0 VROLFLWy DO 7ULEXQDO 6XSHULRU GH -XVWLFLD GHO 3DtV 9DVFR TXH UHWLUDVH ODV FXHVWLRQHV SODQWHDGDV SHUR VH VLJXLy PDQWHQLHQGR OD FXHVWLyQ GDGR TXH FRQVLGHUDEDQ TXH HO HIHFWR GHYROXWL YR GHULYDGR GH HVH SODQWHDPLHQWR OHV LPSHGtD VHU FRP SHWHQWHV SDUD UHVROYHU VREUH HO DOODQDPLHQWR \ DGHPiV OD FXHVWLyQ SUHMXGLFLDO \D DIHFWDED D LQWHUHVHV JHQHUDOHV SRU OR TXH HVFDED GHO SXUR GHEDWH HQWUH ODV SDUWHV (O 7UL EXQDO GH -XVWLFLD &RPXQLWDULR GHFODUy HQ VX 6HQWHQFLD GH

REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES

32

209

9DA8B?AD34=280

en 1993, en el sentido de incluir el mencionado subsidio en el ámbito de aplicación material del Reglamento 1408/71.

3. CÓMPUTO DE COTIZACIONES LLEVADAS A CABO EN OTROS ESTADOS MIEMBROS DE LA UNIÓN EUROPEA Si como resultado de lo anteriormente expuesto debía entenderse que el subsidio por desempleo para mayores de 52 años se encontraba dentro del ámbito de aplicación del precitado Reglamento, por ende, le debían ser de aplicación las reglas que, sobre la totalización 44

 GH MXQLR GH  TXH ©HO 'HUHFKR &RPXQLWDULR QR LPSLGH TXH HO yUJDQR MXULVGLFFLRQDO GH UHPLVLyQ DFHSWH GHFODUDU FRQ DUUHJOR D VX 'HUHFKR QDFLRQDO TXH KD KDEL GR XQ DOODQDPLHQWR IUHQWH D ODV SUHWHQVLRQHV GH ORV UHFX UUHQWHV \ TXH pVWH LPSOLFD  HQ VX FDVR OD WHUPLQDFLyQ GH ORV SURFHGLPLHQWRV SULQFLSDOHVª \ TXH SRU OR WDQWR ©PLHQWUDV TXH HO yUJDQR MXULVGLFFLRQDO GH UHPLVLyQ QR KD\D GHFODUDGR TXH FRQ DUUHJOR D VX GHUHFKR QDFLRQDO HO DOODQDPLHQWR QR KD LPSOLFDGR GLFKD WHUPLQDFLyQ  HO 7UL EXQDO GH -XVWLFLD QR HV FRPSHWHQWH SDUD SURQXQFLDUVH VR EUH ODV FXHVWLRQHV SUHMXGLFLDOHVª  (O DUWtFXOR  GHO 7UDWDGR GH 5RPD SURKtEH OD GLV FULPLQDFLyQ HQ PDWHULD GH OLEUH FLUFXODFLyQ SRU UD]yQ GH QDFLRQDOLGDG 3RU VX SDUWH HO DUWtFXOR  VHxDOD OD QHFHVL GDG GH DGRSWDU ODV PHGLGDV QHFHVDULDV SDUD HO HVWDEOHFL PLHQWR GH OD OLEUH FLUFXODFLyQ GH ORV WUDEDMDGRUHV FUHDQGR XQ VLVWHPD TXH SHUPLWD JDUDQWL]DU D ORV WUDEDMDGRUHV PL JUDQWHV \ VXV IDPLOLDV©OD DFXPXODFLyQ GH WRGRV ORV SHUtRGRV WRPDGRV HQ FRQVLGHUDFLyQ SRU ODV GLVWLQWDV OHJLVODFLRQHV QD FLRQDOHV SDUD DGTXLULU \ FRQVHUYDU HO GHUHFKR D ODV SUHVWD FLRQHV VRFLDOHV DVt FRPR SDUD HO FiOFXOR GH pVWDVª (O 5HJODPHQWR  YLHQH D GHVDUUROODU HVWH DUWtFX OR  GHO 7UDWDGR HVWDEOHFLHQGR \D HQ VXV &RQVLGHUDQ GRV ©TXH ODV QRUPDV GH FRRUGLQDFLyQ GHEHQ DVHJXUDU D ORV WUDEDMDGRUHV TXH VH GHVSOD]DQ GHQWUR GH OD &RPXQL GDG D VXV GHUHFKRKDELHQWHV \ D VXV VXSHUYLYLHQWHV HO PDQWHQLPLHQWR GH ORV GHUHFKRV \ EHQHILFLRV DGTXLULGRV \ HQ FXUVR GH DGTXLVLFLyQ  WDOHV REMHWLYRV KDQ GH VHU DO FDQ]DGRV GH PRGR SULQFLSDO PHGLDQWH OD WRWDOL]DFLyQ GH WRGRV ORV SHUtRGRV FRPSXWDGRV SRU ODV GLYHUVDV OHJLVOD FLRQHV QDFLRQDOHV SDUD HO UHFRQRFLPLHQWR \ FRQVHUYDFLyQ GHO GHUHFKR D ODV SUHVWDFLRQHV \ SDUD HO FiOFXOR GH ODV PLVPDV DVt FRPR PHGLDQWH OD SRVLELOLGDG GH FRQFHGHU SUHVWDFLRQHV D ODV GLYHUVDV FODVHV GH SHUVRQDV DPSDUDGDV SRU HO 5HJODPHQWR FXDOTXLHUD TXH VHD HO OXJDU GRQGH UH VLGDQ GHQWUR GH OD &RPXQLGDGª

210

de los períodos de seguro 45 o de empleo 46, se encontraban contenidas en el en el capítulo VI dedicado al desempleo y, más concretamente, en su artículo 67 a cuyo tenor se señalaba que «La institución competente de un Estado miembro cuya legislación subordine la adquisición, la conservación o la recuperación del derecho a las prestaciones, al requisito de haber cubierto determinados períodos de seguro computará, en la medida necesaria, los períodos de seguro o de empleo cubiertos como trabajadores por cuenta ajena bajo la legislación de cualquier otro Estado miembro, como si se tratase de períodos de seguro cubiertos bajo la legislación aplicada por ella, a condición, sin embargo, de que los períodos de empleo hubieran sido considerados como períodos de seguro en el supuesto de haber sido cubiertos bajo dicha legislación». Aplicando este precepto al cómputo de los años que se necesitan de cotización para beneficiarse del subsidio, se llegaba a la conclusión de que debían ser tenidos en cuenta tanto los períodos de seguro cubiertos en otros países comunitarios, como los de empleo que sean considerados como de seguro en el nuestro 47.

(O DUWtFXOR  GHO 5HJODPHQWR HQ VX OHWUD U VHxDOD OR TXH GHEH HQWHQGHUVH SRU ©SHUtRGR GH VHJXURª \ DVt VRVWLHQH TXH ©OD H[SUHVLyQ ´SHUtRGRV GH VHJXURµ GHVLJQD ORV SHUtRGRV GH FRWL]DFLyQ HPSOHR R GH DFWLYLGDG SRU FXHQWD SURSLD WDOHV FRPR VH GHILQHQ R DGPLWHQ FRPR SH UtRGRV GH VHJXUR SRU OD OHJLVODFLyQ EDMR OD FXDO KDQ VLGR FXELHUWRV R VH FRQVLGHUDQ FRPR FXELHUWRV DVt FRPR ORV SHUtRGRV DVLPLODGRV HQ OD PHGLGD HQ TXH VHDQ UHFRQRFL GRV SRU HVWD OHJLVODFLyQ FRPR HTXLYDOHQWHV D ORV SHUtRGRV GH VHJXURª  (O DUWtFXOR  GHO 5HJODPHQWR HQ VX OHWUD V VHxDOD TXH ©ODV H[SUHVLRQHV ´SHUtRGRV GH HPSOHRµ R ´SHUtRGRV GH DFWLYLGDGµ SRU FXHQWD SURSLD GHVLJQDQ ORV SHUtRGRV GHILQLGRV R DGPLWLGRV FRPR WDOHV SRU OD OHJLVODFLyQ EDMR OD FXDO KD\DQ VLGR FXELHUWRV DVt FRPR WRGRV ORV SHUtRGRV DVLPLODGRV HQ OD PHGLGD HQ TXH VHDQ UHFRQRFLGRV SRU HVWD OHJLVODFLyQ FRPR HTXLYDOHQWHV D SHUtRGRV GH HPSOHR R D SHUtRGRV GH DFWLYLGDG SRU FXHQWD SURSLDª  (Q HVWH VHQWLGR OD 6HQWHQFLD GHO 7ULEXQDO GH -XVWL FLD &RPXQLWDULR GH  GH PD\R GH  '2&  GH  GH MXQLR GH  HQ HO DVXQWR  %HVWXXU YDQ 1LHZH $OJHPHQH %HGULMIYHUHQLQJV FRQWUD :)-0 :DU PHUGDP6WHJJHUGD VHxDOD TXH ©(O DSDUWDGR  GHO DUWt FXOR  GHO 5HJODPHQWR &((  GHO &RQVHMR GH 

REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES

32

B0A0 AD0=> 0;14AC>B

Además, el citado artículo señalaba en su punto 3 que la aplicación de los criterios mencionados en orden a la totalización de los períodos de empleo o de seguro, quedaban subordinados al requisito de que el interesado hubiere cubierto en último lugar períodos de seguro o empleo, con arreglo a lo dispuesto en la legislación del Estado a cuyo amparo se solicitan las prestaciones. Lo que significaba en otras palabras, que tratándose de solicitar y de percibir el subsidio para mayores 52 años debía haber realizado su último trabajo en España, sin que viniera especificado de cuánta duración debía ser el mismo 48. Sin embargo, una cuestión fundamental saltó al terreno de las interpretaciones: ¿era posible que pudieran beneficiarse de las prestaciones de la Seguridad Social española quienes no hubieran estado afiliados, ni hubieran cotizado a la misma? El Tribunal Supremo en Sentencia 49 de 28 de febrero de 1994, en unificación de doctrina, pretendió solventar las vacilaciones 50 existentes sobre

 GH MXQLR GH  UHODWLYR D OD DSOLFDFLyQ GH ORV UHJt PHQHV GH 6HJXULGDG 6RFLDO D ORV WUDEDMDGRUHV SRU FXHQWD DMHQD \ D VXV IDPLOLDV TXH VH GHVSOD]DQ GHQWUR GH OD &R PXQLGDG QR VXERUGLQD OD WRWDOL]DFLyQ SRU SDUWH GH OD LQV WLWXFLyQ FRPSHWHQWH GH XQ (VWDGR PLHPEUR GH ORV SHUtRGRV GH HPSOHR FXELHUWRV HQ RWUR (VWDGR PLHPEUR D OD FRQGLFLyQ GH TXH ORV PLVPRV VHDQ FRQVLGHUDGRV FRPR SHUtRGRV GH VHJXUR FRQ UHODFLyQ D OD PLVPD UDPD GH 6H JXULGDG 6RFLDO FRQIRUPH D OD OHJLVODFLyQ EDMR OD FXDO VH FXEULHURQª  /D 6HQWHQFLD GH  GH DEULO GH  '2&  GH  GH PD\R GH  HQ HO DVXQWR  0DULH -HDQQH 9DQKDHUHQ FRQWUD 5LMNVGLHQVW YRRU $UEHLGVYRRU ]LHQLQJ VHxDOD TXH ©(Q HO (VWDGR PLHPEUR HQ TXH VH KD\DQ UHFRQRFLGR ODV SUHVWDFLRQHV SRU GHVHPSOHR D XQ GHVHPSOHDGR QR VH DSOLFDUiQ ORV DSDUWDGRV  \  GHO DU WtFXOR  GHO 5HJODPHQWR &((  D GLFKR GHVHP SOHDGR FXDQGR UHJUHVH D GLFKR (VWDGR GHVSXpV GH KDEHU RFXSDGR XQ HPSOHR HQ RWUR (VWDGR PLHPEURª  $U   3HUPLWtDQ DFUHGLWDU HO GHUHFKR D OD SHQVLyQ GH MX ELODFLyQ HQ SDtV FRPXQLWDULR HQWUH RWUDV ODV 6676- GH *DOLFLD GH  GH HQHUR GH  $U   OD GH  GH IH EUHUR GH  $U   R OD GHO 76 GH  GH RFWXEUH GH  $U   (Q VHQWLGR FRQWUDULR 676- GH &DVWLOOD \ /HyQ GH  GH QRYLHPEUH GH  $U  

este tema 51 y así, compartiendo la tesis de otras sentencias dictadas con anterioridad, consideró que había que estar a la literalidad del propio precepto español, en el que si se exigía «que la jubilación se lucre en el Sistema de la Seguridad Social, y por éste, según resulta del propio Título I, Texto Refundido de la LGSS, no puede entenderse otro, que el previsto en dicha Ley, es decir el español, que regula la acción protectora de la Seguridad Social de quienes estén afiliados a la misma, siendo la cotización obligatoria, mal pueden beneficiarse de las prestaciones en la misma reconocidas, quien ni está afiliado, ni ha cotizado a la Seguridad Social Española, estando fuera de dicho sistema, como sucede a la actora...» La Sentencia igualmente, señala que: «La Seguridad Social de los trabajadores migrantes no es, como ya se ha dicho, un sistema comunitario de protección social; ni tampoco... un régimen común de Seguridad Social que permitiría distribuir prestaciones entre los regímenes legales de países comunitarios». A su vez, la propia Sentencia planteó la incorrecta aplicación del artículo 67 y la más correcta del artículo 48 del Reglamento 52 —encuadrado dentro del Capítulo 3 dedicado a las pensiones de vejez y muerte—, al poder considerar este último como aplicable dada la necesidad de que el beneficiario del subsidio reúna todos los requisitos exigidos para tener derecho a la pensión de jubilación, salvo el de la edad. La aplicación del artículo 48 tendría  9LG *Ð0(= $%(//(,5$ )©(O VXEVLGLR SRU GHVHP SOHR SDUD ORV PLJUDQWHV FRPXQLWDULRV PD\RUHV GH FLQ FXHQWD \ GRV DxRVª '/ Qž   SiJ   (O DUWtFXOR  VHxDOD TXH ©1R REVWDQWH OR GLV SXHVWR HQ HO DSDUWDGR  GHO DUWtFXOR  OD LQVWLWXFLyQ GH XQ (VWDGR PLHPEUR QR HVWDUi REOLJDGD D FRQFHGHU SUHVWD FLRQHV HQ YLUWXG GH SHUtRGRV FXPSOLGRV FRQ DUUHJOR D OD OHJLVODFLyQ TXH DSOLTXH \ GHEDQ WRPDUVH HQ FRQVLGHUDFLyQ HQ HO PRPHQWR GHO KHFKR FDXVDQWH FXDQGR ² OD GXUDFLyQ GH GLFKRV SHUtRGRV VHD LQIHULRU D XQ DxR \ ² XQD YH] FRPSXWDGRV GLFKRV SHUtRGRV VHxDODGRV HQ HO DSDUWDGR  SDUD DSOLFDU HO DSDUWDGR  GHO DUWtFXOR  D H[FHSFLyQ GH OD OHWUD E 

REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES

32

211

9DA8B?AD34=280

una clara repercusión sobre el período de cotización exigible en España, que sería, al menos de un año. Por contra, si el precepto aplicable era el artículo 67.3 requeriría, simplemente, haber realizado su último trabajo en España sin especificar duración. Otras sentencias 53 posteriores se dictaron en el mismo sentido, compartiendo, de esta forma, la tesis ya esgrimida con anterioridad por la citada Sentencia del Tribunal Supremo de 28 de febrero de 1994. En este marco, los Juzgados de lo Social números 1 y 2 de Santiago de Compostela decidieron en 1995 plantear ante el Tribunal de Justicia de la Comunidad Europea diversas cuestiones prejudiciales sobre la interpretación de diversos artículos del Reglamento 1408/71, concretamente, los artículos 4, 48 y 67. Las cuestiones se suscitaron como consecuencia de las solicitudes presentadas por la señora Martínez Losada y los señores Fernández Bolado y Paredes en relación con el pago del subsidio por desempleo para mayores de 52 años, solicitudes que fueron denegadas por el INEM por no reunir el requisito de cotización mínima exigida para tener derecho a la pensión de jubilación en el Sistema de la Seguridad Social español. Efectivamente, las citadas personas no habían trabajado nunca en España, por lo que no podían acreditar cotizaciones basándose en un trabajo por cuenta ajena en el Sistema de la Seguridad Social español. Sin embargo, sí lo habían hecho en varios Estados miembros en los que habían cotizado tiempo suficiente para obtener el derecho a una pensión de jubilación. A su regreso a España, los tres se habían beneficiado de un subsidio por desempleo por tiempo de 6 meses: la primera, en atención a la existencia de cargas familiares y el resto como emigrantes retornados. A través de la primera cuestión planteada, se deseaba saber si un subsidio como el pre 6676 GH  GH MXOLR GH  $U  \  GH IHEUHUR GH  $U  

212

visto por la Ley General de Seguridad Social en favor de los desempleados mayores de cincuenta y dos años constituía una prestación por desempleo en el sentido de la letra g) del apartado 1 del artículo 4 del Reglamento 1408/1971. Tema que realmente ya estaba resuelto como vimos al haber modificado el Gobierno español su declaración en 1993, recordando, además, el Tribunal de Justicia Comunitario las interpretaciones que existían al efecto. Seguidamente el Tribunal abordó la cuestión relativa a la aplicabilidad del apartado 1 del artículo 48 del Reglamento 1408/71 que permite que la institución competente de un Estado miembro quede liberada de reconocer el derecho a una pensión de jubilación, cuando la duración de los períodos de cotización cubiertos con arreglo a la legislación de ese Estado o no hayan existido o hayan sido inferiores a un año. Al respecto, el Tribunal de Justicia Comunitario haría referencia, de un lado, a la ubicación del mencionado precepto: el artículo 48.1 formaba parte de las disposiciones del Capítulo 3, que están encuadradas bajo el título de pensiones de vejez y muerte y de otro, a la interpretación ya efectuada por el Tribunal, en el caso Ventura, relativo a las prestaciones de orfandad, en el que claramente se señalaba que puesto que ninguna de las disposiciones del capítulo dedicado a las «Prestaciones por hijos a cargo de titulares de pensiones o rentas y por huérfanos» hace referencia al artículo 48 del Reglamento, este artículo no podía ser de aplicación a las pensiones de orfandad. Luego, aplicando el mismo criterio a las prestaciones por desempleo, al no existir remisión alguna al artículo 48, éste no sería de aplicación; rigiendo, por tanto, el artículo 67 del Reglamento para el cómputo, por parte de un Estado miembro, de los períodos de empleo o de seguro cubiertos por los interesados bajo la legislación de otro Estado miembro, a efectos de la concesión de las prestaciones. Se planteaba también otra cuestión de especial trascendencia, concretamente la relativa a la interpretación que deba darse al artículo 67 del Reglamento en relación con el

REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES

32

B0A0 AD0=> 0;14AC>B

supuesto de que una persona que hubiera cubierto períodos de seguro en un Estado miembro quisiera prevalerse de estos períodos para obtener el derecho a la prestación por desempleo en un segundo Estado miembro, Estado, en el que no ha ejercido ninguna actividad por cuenta ajena, pero que como ocurría en el presente caso, el organismo competente en materia de desempleo hubiere cotizado en su nombre a los regímenes de seguro de enfermedad y de prestaciones familiares. El Tribunal de Justicia Comunitario consideró, a este respecto, que el artículo 51 del Tratado, aun cuando enuncia el principio de acumulación de todos los períodos tomados en consideración por las distintas legislaciones nacionales y el de exportación de las prestaciones, no define el concepto de «período de seguro» que, sin embargo, sí se encuentra definido por el artículo 1 r) del Reglamento, aun cuando, ciertamente, no establece los requisitos de constitución de los «períodos de empleo o seguro». El Tribunal haría referencia a la Sentencia Warmerdam-Steggerda 54, concluyendo que el Estado miembro puede legalmente subordinar la concesión de un subsidio por desempleo, al requisito de que los interesados hayan cubierto en último lugar períodos calificados como «períodos de seguro» o de «empleo» en virtud de su propia legislación. Lo que significaba que la jurisdicción española era la que debía determinar si los períodos durante los cuales el INEM cotizó constituían «períodos de seguro» o de «empleo».

/D 6HQWHQFLD GH  GH PD\R GH  DVXQWR   %HVWXXU YDQ GH 1LHXZH $OJHPHQHUH %HGULMIVYH UHQLJLQJ FRQWUD :)-0 :DUPHUGDP6WHJJHUGD '2&  GH  GH MXQLR GH  VHxDOD TXH ©(O DSDUWDGR  GHO DUWtFXOR  GHO 5HJODPHQWR &((  GHO &RQVH MR GH  GH MXQLR GH  UHODWLYR D OD DSOLFDFLyQ GH ORV UHJtPHQHV GH 6HJXULGDG 6RFLDO D ORV WUDEDMDGRUHV SRU FXHQWD DMHQD \ D VXV IDPLOLDUHV TXH VH GHVSOD]DQ GHQWUR GH OD &RPXQLGDG QR VXERUGLQD OD WRWDOL]DFLyQ SRU SDUWH GH OD LQVWLWXFLyQ FRPSHWHQWH GH XQ (VWDGR PLHPEUR GH ORV SHUtRGRV GH HPSOHR FXELHUWRV HQ RWUR (VWDGR PLHP EUR D OD FRQGLFLyQ GH TXH ORV PLVPRV VHDQ FRQVLGHUDGRV FRPR SHUtRGRV GH VHJXUR HQ UHODFLyQ D OD PLVPD UDPD GH OD 6HJXULGDG 6RFLDO FRQIRUPH D OD OHJLVODFLyQ EDMR OD FXDO VH FXEULHURQª 

Por último, se trataba de dar solución a la cuestión planteada por los Jueces de lo Social, cuestión que iba dirigida a determinar si los artículos 48 y 51 del Tratado se oponen a que una legislación nacional pudiera exigir para la concesión del subsidio por desempleo para mayores de 52 años, que el interesado haya cotizado durante un período de quince años a un régimen de pensión de jubilación en uno varios Estados miembros. Al respecto, el Tribunal de Justicia Comunitario basándose en la Sentencia recaída en el asunto Drake 55, concluyó que ni los artículos 48 y 51 del Tratado ni el Reglamento nº 1408/71 se oponen a que una legislación nacional exigiese, para la concesión de un subsidio por desempleo para mayores de cincuenta y dos años, que el interesado haya cotizado durante un período de quince años a un régimen de pensión de jubilación en uno o varios Estados miembros. Sin embargo, en nuestros Tribunales seguían subsistiendo dudas acerca de la interpretación que había de darse a los preceptos comunitarios 56; dudas, que dieron lugar a que el Juzgado de lo Social nº 1 de Santiago de Compostela tuviera que formular a propósito del caso Ferreiro Alvite las siguientes

/D 6HQWHQFLD GH  GH VHSWLHPEUH GH  GHO 7ULEXQDO GH -XVWLFLD GH ODV &RPXQLGDGHV (XURSHDV DVXQ WR  $U VHxDOD TXH © KD TXHGDGR DFUHGLWDGR TXH ORV DUWtFXORV  D  GHO 7UDWDGR VH RSRQHQ D TXH FRPR FRQVHFXHQFLD GHO HMHUFLFLR GH VX GHUHFKR D OD OLEUH FLUFXODFLyQ ORV WUDEDMDGRUHV SLHUGDQ ODV YHQWDMDV GH 6HJX ULGDG 6RFLDO TXH OHV RWRUJD OD OHJLVODFLyQ GH XQ (VWDGR PLHPEUR GLFKD FRQVHFXHQFLD SRGUtD GLVXDGLU DO WUDEDMD GRU FRPXQLWDULR GH HMHUFLWDU VX GHUHFKR D OD OLEUH FLUFXOD FLyQ \ FRQVWLWXLUtD SRU OR WDQWR XQ REVWiFXOR D GLFKD OLEHUWDG $VLPLVPR LQGLFD TXH © HO 'HUHFKR FRPXQLWD ULR QR VH RSRQH D TXH HO OHJLVODGRU QDFLRQDO PRGLILTXH ORV UHTXLVLWRV GH FRQFHVLyQ GH XQ SHQVLyQ GH LQYDOLGH] DXQ TXH ORV KDJD PiV ULJXURVRV VLHPSUH TXH QR LPSOLTXHQ QLQJXQD GLVFULPLQDFLyQ PDQLILHVWD R HQFXELHUWD HQWUH ORV WUDEDMDGRUHV FRPXQLWDULRVª  $Vt D WtWXOR GH HMHPSOR ODV 6HQWHQFLDV GHO 7ULEX QDO 6XSHULRU GH -XVWLFLD GH *DOLFLD GH  GH QRYLHPEUH GH  $U    GH QRYLHPEUH GH  $U  \  GH QRYLHPEUH GH  $U   R OD GHO 7ULEXQDO 6XSHULRU GH -XVWLFLD GH OD &RPXQLGDG 9DOHQFLDQD GH  GH HQHUR GH  $U   

REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES

32

213

9DA8B?AD34=280

cuestiones: ¿había de interpretarse el artículo 67 apartado 1 del Reglamento, en el sentido de entender que obliga a computar períodos de seguro o empleo cubiertos bajo la legislación de cualquier Estado miembro para lucrar el Subsidio por desempleo para mayores de cincuenta y dos años, en la medida de que con tales cotizaciones se pueda alcanzar el derecho a la pensión de jubilación (salvo la edad) en un país miembro distinto al de la institución competente? De otro lado, al no encontrarse previsto 57 en el Reglamento que las cotizaciones por jubilación en un Estado miembro sirviesen para cumplir los requisitos para el subsidio por desempleo de los mayores de cincuenta y dos años exigidos por la normativa de otro Estado miembro, llevaría al Juzgado de lo Social a formular la pregunta relativa a si era posible -si no resultaba de aplicación el artículo 67 del Reglamento- aplicar directamente el artículo 51 del Tratado, y si la Institución competente vendría obligada a tener en cuenta las expectativas de derecho a la pensión de jubilación adquiridas en otro Estado miembro para entender cumplido el requisito del art. 215 del Texto Refundido de la Ley General de Seguridad Social. Lógicamente, esta cuestión resulta de la extensión que, por imperativo del artículo 215.3 de la LGSS, se hace del período de carencia de 15 años, al subsidio por desempleo para mayores de cincuenta y dos años. El Tribunal tras considerar que la primera y segunda de las preguntas planteadas encontraban respuesta en la Sentencia Martínez Losada, recondujo finalmente la cuestión a determinar, por un lado, si el período de carencia que se exige para tener derecho al subsidio por desempleo para mayores de cincuenta y dos años debe venir exclusivamente determinado por nuestra legislación o por la legisla-

9LG 52-$6 &$6752 0 ©'RV VHQWHQFLDV GHO 7ULEX QDO GH -XVWLFLD GH OD &( VREUH ORV WUDEDMDGRUHV HVSDxROHV PLJUDQWHV TXH QHFHVLWDQ FODULILFDFLyQª 5HYLVWD GHO 3RGHU -XGLFLDO Qž   SiJ  

214

ción de «el» o de «los» Estados miembros donde hubiere cotizado; y por otro, la relativa a si el período de carencia exigido por la legislación española puede cubrirse mediante cotizaciones abonadas en todo o en parte a los regímenes de la Seguridad Social de otro u otros Estados miembros. La Comisión, dando solución a los problemas planteados, mantuvo la compatibilidad del requisito de haber cotizado quince años a un régimen de pensión de jubilación, tal como establece nuestra legislación para la concesión de un subsidio por desempleo, con los artículos 48 y 51 del Tratado y con el propio Reglamento. Ahora bien, para cumplir dicho requisito bastaba con que dicho período de cotización se hubiera efectuado, en todo o en parte, al régimen de otro u otros Estados miembros. En efecto, esta Sentencia no viene sino a reiterar el criterio mantenido por jurisprudencia ya sentada con anterioridad en la que claramente ya se ponía de manifiesto la competencia de los Estados miembros para establecer los requisitos que han de concurrir para la concesión de las prestaciones de Seguridad Social, siempre que no conlleven discriminación alguna, y debiendo tener en cuenta, además, por que así se establece en los artículos 48 y 51 del Tratado y en el propio Reglamento, las cotizaciones efectuadas a los regímenes de la Seguridad Social de otros Estados miembros. Las dudas suscitadas por los Tribunales españoles, más que dudas son un olvido de la consolidada jurisprudencia comunitaria; jurisprudencia que se revela depuradora de las discriminaciones, que por razón de nacionalidad, siguen existiendo en las legislaciones nacionales, y cuya finalidad no es otra que la de hacer efectivo el derecho a la libre circulación de los trabajadores 58. En este  9LG 2-('$ $9,/e6 $ ©(O VLVWHPD &RP~Q (XURSHR GH 6HJXULGDG 6RFLDO 8Q HQIRTXH LQWHJUDGRª 9DOHQFLD 7LUDQWD OR %ODQFK   *$5&Ì$ '( &257$=$5 < 1(%5('$ & ©/D 6HJXULGDG 6RFLDO FRPXQLWDULD   &RRUGLQDFLyQ $UPRQL]DFLyQ &RQYHUJHQFLD GH REMHWL

REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES

32

B0A0 AD0=> 0;14AC>B

sentido, los pronunciamientos actuales 59 vienen siendo acordes con el criterio interpretativo de la jurisprudencia comunitaria, al

tomar en consideración la prevalencia de la misma en la interpretación o aplicación de las disposiciones de Derecho comunitario 60.

YRV &RQFHUWDFLyQ 3DQRUDPD JHQHUDOª 1RWLFLDV GH OD 8QLyQ (XURSHD Qž  SiJ  52'5Ì*8(= *87,e55(= - ©9LVLyQ JHQHUDO GH OD 6HJXULGDG 6RFLDO HQ HO GHUHFKR FR PXQLWDULR HXURSHRª 0LQLVWHULR GH 7UDEDMR \ $VXQWRV 6R FLDOHV Qž    SiJ   9LG 6676 XQLILFDFLyQ GH GRFWULQD GH   GH GL FLHPEUH GH  $U    GH PD\R GH  $U    GH MXQLR GH  $U    GH RFWXEUH GH  $U    GH RFWXEUH GH  $U    GH QRYLHPEUH GH  $U    GH QRYLHPEUH GH  $U    GH GLFLHPEUH GH  $U    GH IHEUHUR GH  $U    GH IHEUHUR GH  $U  \  GH PDU]R GH  $U  

9LG 257Ô=$5 $1'e&+$ / ©/D DSOLFDFLyQ MXGLFLDO GHO 'HUHFKR &RPXQLWDULRª 0DGULG 7ULYLXP   SiJ  

REVISTA DEL MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES

32

215

Get in touch

Social

© Copyright 2013 - 2020 MYDOKUMENT.COM - All rights reserved.